Desde el inicio de los tiempos, nuestra sociedad se ha caracterizado por utilizar un dialecto específico, pero éste con el paso del tiempo, ha ido tomando otra dimensión por parte de los jóvenes, ¿Pero qué factores han implicado en éste cambio?. Son muchas las personas que quieren averiguar ésta incógnita, pero son ambigüas y/o confusas las respuestas, debido a los diferentes puntos de vista de nuestra sociedad acerca de dicho tema.
En primera instancia, el dialecto instaurado por los jóvenes actualmente, en más conocido como "parlanche" , muchos investigadores del tema han citado que éste tiene su origen en la ciudad de Medellín, y que nace de las personas que viven en los barrios menos favorecidos de la nombrada ciudad.
El nuevo dialecto juvenil, es considerado un fenómeno lingüístico, ya que, se nombran palabras poco convencionales en cuanto a la cultura que se ha vivido desde los inicios de nuestros tiempos hasta el auge del planteado lenguaje. Es incuestionable que la sociedad adulta se ha rebelado a raíz del nacimiento de ésta jerga, se alarman al escuchar alguna palabra de la misma, pues como argumento expresan que ese nuevo dialecto juvenil es ordinario y sin clase, puesto que lo consideran una germanía, es decir, una jerga empleada por ladrones y rufianes.
En contrariedad, los jóvenes defienden su lugar, pues se sienten satisfechos con ese lenguaje, ya que, son un conjunto de palabras creadas por ellos y para ellos, pues los une en un solo contexto, por lo que se profesan únicos.
Como ejemplo de esas nuevas palabras instauradas por los jóvenes de la nueva generación se pueden mencionar las siguientes:
- Abrirse: irse de inmediato, esconderse.
- Amurao: triste, aburrido, encarcelado
- Armar: poner problema.
- Bajar: robar o matar.
- Calentura: violento, peligroso.
- Camello: trabajo, ocupación.
- Candela corrida: balacera o abaleo.
- Cruce: negocio, favor, actividad ilícita.
- Cucha: madre, anciana.
- Chimba: bonita, algo que gusta.
- Chinos: muchachos.
- Chumbimba: bala.
- Duro: persona con poder.
- Nave: carro lujoso.
- Parcero: amigo, compañero.
- Pelada: muchacha, sardina.
- Picado: petulante, orgulloso
- Sisas: afirmación.
- Todo Ray: todo bien
- Visajiar: espiar, mirar raro.
Cabe destacar que las palabras y frases antes mencionadas son sólo algunas de las muchas que hay.
Continuando, hay palabras que si se analizan, suelen oírse descontextualizadas, y escuchárselas a un joven todavía más. Es por ello, que las personas adultas critican la jerga juvenil y la consideran una acto de rebeldía para con la sociedad en general.
Para mi percepción, las nuevas jergas empleadas por los jóvenes de la actualidad, no son jergas que influyan negativamente sobre la vida de un joven, todo va de acuerdo al modo en que las demás personas las perciban; pues hay que tener en cuenta que es un modo de hablar de las juventudes, y que si las personas que pertenecen a ésta generación hacen uso de ellas, es porque se satisfacen consigo mismo y se sienten cómodos utilizándolas.
Muchos adolescentes hacen uso de esas palabras con el objetivo de bromear con los demás , no lo hacen porque sean ladrones, ñeros o rufianes, como lo aprecia la gran mayoría de la sociedad, yo en particular hago uso de ellas, pero lo hago con el objetivo antes mencionado.
En fin, el nuevo dialecto instaurado por los jóvenes de la nueva generación es bueno o malo según la percepción del receptor, e implica a nuestra sociedad de tal manera que:
- Los jóvenes se distingan entre sí y entre la sociedad.
- Los padres y adultos acepten o refuten el dialecto juvenil.
Y por último, para responder la incógnita nombrada al principio del texto de opinión, se puede decir que los factores que implicaron en el origen de dicho dialecto fueron:
- La necesidad de los jóvenes de hacerse notar.
- El afán de los adolescentes por distinguirse ante los adultos.
- Los diferentes tipos de violencia juveniles, los cuales desencadenaron nuevas expresiones.
Autora: Angélica Gutiérrez Bolaños.